Como muchos de vosotros ya sabréis, hace unos meses el Gobierno francés aprobó un proyecto de ley que tiene como objetivo combatir la piratería en Internet mediante sanciones a los internautas que realicen descargas ilegales de música y películas. Dichas sanciones consistirían en un primer aviso vía email y acto seguido una carta certificada reprochando su uso “ilícito” de Internet. Llegando a sanciones que podrían llegar a dejar sin conexión a Internet al usuario durante un periodo de entre tres meses a un año. ¿Ayudará esta ley a aumentar las ventas del disco de “la Bruni”? No lo creo…
Pues bien no contentos y al parecer tampoco satisfechos, el Gobierno francés vuelve a las andadas, y es que a principios de 2010 Nicolas Sarkozy dijo que quería que las autoridades vieran si los ingresos por publicidad en internet de los grandes motores de búsquedas podrían ser gravados en Francia, como en sus países de origen.
Para que quede claro, lo que se pretende es cobrar impuestos al utilizar la publicidad de Google. Dichos impuestos servirían para mejorar la oferta legal de bienes culturales en internet y la remuneración de los creadores, o lo que es lo mismo: mejorar la remuneración de diarios, portales culturales y artistas.
Los fondos recaudados permitirían financiar el sector de la música ayudando económicamente a los jóvenes para que se vuelquen a la oferta legal, creando una tarjeta de “música en línea” de un valor de 50 euros para la compra de canciones en internet o el abono a sitios de descarga.
De ese total, el cliente pagaría de su bolsillo entre 20 y 25 euros, el Estado aportaría 20 euros y el resto sería a cuenta de los profesionales del sector.
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